EL SUICIDIO. ALEJANDRO JODOROWSKY

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo.

Un suicidio se prepara durante cuatro o cinco generaciones. El suicida es un enemigo de su vida porque considera que la vida no es suya: alguien no se la ha dado, y en su lugar le ha metido en el cuerpo la vida de otro. Ha fallado la madre, el padre y los abuelos. No es que el suicida quiera eliminarse a sí mismo, sino a alguien o algo que lo invade. Destruyendo a su cuerpo comete un crimen porque, en último momento, en la verdad de la agonía, se da cuenta que ha destruido a su verdadero espíritu: ha matado a un niño. El suicida sufre porque sabe que, siendo el cáliz de una Conciencia divina, nadie en su árbol genealógico ha sabido reconocerlo. Ha crecido entre ciegos…

suicidio

 

Su forma de suicidio, mostrará la naturaleza aparente del conflicto:

si se da un tiro en la cabeza, proclama que su padre lo ha destruido con sus conceptos rígidos.

Si se ahorca, la cuerda asesina es el cordón umbilical de su madre, que lo odió desde el momento que apareció en sus entrañas y luego, ya nacido, por culpabilidad, lo ahogó con sus esforzados mimos.

Si se lanzó de un alto edificio y se estrelló contra el suelo, manifiesta que no pudo soportar el odio entre su padre (edificio-falo) y su madre (tierra reprimida): revienta clamando por una unión de su Sol y su Luna, símbolos de los padres cósmicos.

Si tragó píldoras nocivas, es que de boca de su madre escuchó demasiadas palabras de odio y sufrimiento.

Si lo atropella un tren o un poderoso vehículo, denuncia que los preceptos anquilosados de sus abuelos le impedían gozar de la vida.

Si se ahorca dentro de un armario, revela que está fatigado de los impulsos sexuales que le avergüenzan.

Si se degüella, si se da un tiro en la boca, encuentra la forma de expresar todo lo que calló durante su vida, impidiéndose de este modo maldecir a quienes abusaron de él.

Si se prende fuego lamenta el abandono de su padre, al que ve como Dios.

Si se ahoga en el mar, expresa el deseo de regresar al vientre materno para ser parido en una forma correcta, con amor y no con rechazo…

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo.

EL SUICIDIO: DESCODIFICACIÓN BIOLÓGICA

Un suicidio se prepara durante cuatro o cinco generaciones. El suicida es un enemigo de su vida porque considera que la vida no es suya: alguien no se la ha dado, y en su lugar le ha metido en el cuerpo la vida de otro.

Ha fallado la madre, el padre y los abuelos. No es que el suicida quiera eliminarse a sí mismo, sino a alguien o algo que lo invade. Destruyendo a su cuerpo comete un crimen porque, en último momento, en la verdad de la agonía, se da cuenta que ha destruido a su verdadero espíritu: ha matado a un niño. El suicida sufre porque sabe que, siendo el cáliz de una Conciencia divina, nadie en su árbol genealógico ha sabido reconocerlo. Ha crecido entre ciegos…

¿Qué puede haber detrás de un suicidio? 

Si durante el embarazo la madre o el padre no desean al bebé, a éste le llega la orden de“no vivas”. Puede que la mamá lo aborte, puede que nazca sin llegar a término, pero si sobrevive al periodo de gestación, al parto y a los primeros meses de crianza, crecerá con la programación de “no vivas”. Será una persona con la sensación de que está de más y con poca fuerza para enfrentar las dificultades pequeñas y grandes, de modo que tenderá a evadirlas.

¿Con qué están conectadas esas órdenes?

Con embarazos no deseados que no terminan de aceptarse. Con dudas sobre si abortar o no. Con preguntas sobre si el bebé nacerá sano que hacen desear el aborto…

¿Hay otras conexiones?

Puede ser que alguno de los padres esté pensando respecto al feto:

“Me estás fastidiando la vida” o” Llegas en un pésimo momento”

¿Qué puede suceder después con ese niño? Ese niño, puede jugar frecuentemente a que muere, puede “hacerse el muerto” flotando en la piscina o en el mar, puede jugar a esconderse durante horas o a escaparse de casa.

¿Y de adulto? En el peor de los casos, ese adulto puede morir de una sobredosis o tener un accidente

¿Nos arroja algún dato interesante el modo que el suicida elije para la muerte? Podemos establecer un paralelismo, pero recordemos que detrás del padre y de la madre hay todo un linaje (abuelos con sus hermanos y bisabuelos), y que siempre hay excepciones en cada caso. Su forma de suicidio, mostrará la naturaleza aparente del conflicto:

  • Ahorcarse: Señala un problema con la madre. La cuerda asesina es el cordón umbilical de su madre, que lo odió desde el momento que apareció en sus entrañas y luego, ya nacido, por culpabilidad, lo ahogó con sus esforzados mimos. El cuello nos conecta con la madre y su linaje. También puede ser porque dijo algo que no debia como Judas señalo a Jesús o por reprimirse algo que debia decir y no fue capaz de gritarlo.
  • Ahorcarse dentro de un armario, revela que está fatigado de los impulsos sexuales que le avergüenzan.
  • Degollarse o disparo en la boca: Un conflicto con el padre por lo no expresado. La cabeza es el padre, tal y como transmite la expresión “cabeza de familia”. Encuentra la forma de expresar todo lo que calló durante su vida, impidiéndose de este modo maldecir a quienes abusaron de él.
  • Disparo en la cabeza, proclama que su padre lo ha destruido con sus conceptos rígidos.
  • Dispararse en el corazón: Todas las muertes relacionadas con problemas cardiacos son debidas al hecho de no sentirse amada o amado. ¡Atención al significado de los infartos!
  • Cortarse las venas:Indica un posible nudo homosexual con el padre o la madre.
  • Saltar al vacío desde una azotea: Marca un conflicto con los dos padres. Simbólicamente salta desde el cielo (padre) y se estrella en el suelo (madre). Interpretaremos igual una caída “accidental” desde un árbol, será a nuestros ojos un suicidio encubierto.  Si se lanzó de un alto edificio y se estrelló contra el suelo, manifiesta que no pudo soportar el odio entre su padre (edificio-falo) y su madre (tierra reprimida): revienta clamando por una unión de su Sol y su Luna, símbolos de los padres cósmicos. También puede ser una opresión total y es la forma de libererse con una satisfacción total. 
  • Arrollado por un tren: Problemas con el padre (Tradicionalmente el conductor del tren era hombre) Si lo atropella un tren o un poderoso vehículo, denuncia que los preceptos anquilosados de sus abuelos le impedían gozar de la vida.
  • Por ingesta de barbitúricos: Problemas con la madre; es que de boca de su madre escuchó demasiadas palabras de odio y sufrimiento. También puede ser que se sintio asfixiada y requeria un despiro para esta en paz y requiere de pastas calmantes para dormir y no volver a despertar.
  • Ahogado en el mar (la playa): Problemas con la madre expresa el deseo de regresar al vientre materno para ser parido en una forma correcta, con amor y no con rechazo…
  • Prenderse fuego: Lamenta el abandono de su padre, al que ve como Dios.

Dice Alejandro Jodorowsky que resulta útil interpretar cualquier accidente como una forma de suicidio. Incluso en el lenguaje de la calle, cuando alguien tiene un accidente mortal conduciendo, decimos que “se ha matado con el coche”.

¿El suicidio es un tema tabú en muchos grupos sociales?

Bien es sabido que en nuestra cultura la familia esconde cualquier suicidio. Un problema religioso impide el acceso al camposanto en caso de suicidio, gran pecado mortal que cierra las puertas del cielo. Por tanto, la familia siempre dice que ha sido un accidente y de ese modo pueden ser enterrados.

¿Y cuando no llega a término y la persona se salva?

No siempre los intentos de suicidio acaban en muerte, cuando alguien sale con vida de un accidente gravísimo (por ejemplo, de un carro) debería plantearse un cambio de vida radical. Interpretar esa circunstancia como si se tratara de una nueva oportunidad que le da la vida…

¿Qué puedo hacer si descubro que ese es mi caso?

La buena noticia es que cualquiera de estas circunstancias puede ser observada, y re conceptualizada en una consulta de Bioneuroemoción, se rompe con estos programas, se cortan y se despiertan, el amor a la vida, el sentirse, bienvenido, encontrar mi misión, sentirme en casa, reconocer que yo estoy con la vida, yo escogí la vida, esta es mi vida y yo la amo y la honro. ¡Todo se sana al momento en que amplio mi visión, tomo responsabilidad de mi vida y me salgo de la víctima del niño rechazado!

BIODESCODIFICACIÓN – SUICIDIO

SUICIDIO

Causa probable:


Visión de la vida en blanco y negro.

Negativa a ver otra salida.

 

Nuevo modelo mental:


Vivo en la totalidad de las posibilidades.

Siempre hay otra manera.

Estoy a salvo.

LISA BOURBEAU

BLOQUEO FÍSICO:


El suicidio es la acción de ocasionar voluntariamente la propia muerte o intentarlo.

BLOQUEO EMOCIONAL:


Es evidente que la persona que decide suicidarse, ya sea que lo logre o no, toma esta decisión porque cree que es la única salida que le queda.

Son más numerosas las personas que fracasan en sus tentativas de suicidio que quienes lo logran: para las primeras son estas líneas.

La persona con tendencia suicida busca captar la atención de alguien para que se haga cargo de ella.
Suele ser el tipo de persona que se siente víctima y que quiere que los demás le tengan lástima.
Ella misma siente mucha lástima de su propia suerte.

La parte de sí misma que se siente víctima es tan fuerte, que de manera continua le origina problemas, y ello le da la razón con respecto a que es realmente una víctima de la vida.

Por otro lado, la persona suicida debe realizar un proceso de perdón porque siente rencor y a menudo ira hacia quienes, según ella, no la cuidaron bien durante su infancia.

Es del tipo que no respeta sus límites, y que quisiera tener todo de un modo inmediato; no tiene la paciencia ni el coraje necesarios para avanzar gradualmente.

BLOQUEO MENTAL:


Si sueles tener ideas suicidas o ya lo has intentado algunas veces, y todavía estás vivo, el mensaje es que, en tu fuero interno, quieres vivir.

Sin embargo, tu forma de ver la vida hasta ahora no es buena para ti.

Te sugiero que hagas un nuevo plan: busca la ayuda de alguien objetivo (que no se sienta responsable de tu felicidad), para realizarlo, porque en general, cuando una persona tiene pensamientos suicidas, está tan inmersa en su negrura que no logra ver esta nueva ruta que respondería a sus necesidades. Vive un día a la vez y aprende a respetar tus límites.

Debes restablecer contacto con tu capacidad de crear tu vida.

Aprende que es TU VIDA y puedes hacer con ella lo que quieras.

De cualquier forma, la vida es eterna y el alma inmortal.

Si eliges terminar con esta vida antes de haber completado lo que viniste a hacer, debes saber que tendrás que volver para empezar de nuevo.

Sólo tú deberás asumir las consecuencias de tu decisión.

Los seres humanos utilizan muchas formas de huir para no hacerse responsables de su propia vida.
El suicidio es la última fuga.

TRANSGENERACIONAL

Uno de los aspectos que más nos ayudan en biodescodificación és el análisis del árbol genealógico, lo que nosotros llamamos Transgeneracional, y que otros autores de otras disciplinas llaman metagenealogía, psicogenealogía… y claro, hay algunos matices, pero viene a ser el arte de estudiar como nos influyen las historias que vivieron nuestros antepasados.

En todas las familias se han vivido historias o dramas que la propia familia no puede resolver y cuando esto ocurre, lo que suele hacer es pasarle la historia a otro miembro de la siguiente generación, para que así ese conflicto pueda ser resuelto. Todo esto, por supuesto ocurre a nivel inconsciente y con una intención positiva.

 

En nosotros, el día en que somos concebidos y con nuestro nacimiento, se unen las líneas familiares de nuestro padre y de nuestra madre y a través de las primeras células que somos, nos es pasada muchísima información de todo lo que ha vivido nuestra familia hasta este momento. Todo esto es información que tenemos y que está operando continuamente a nivel inconsciente. Así es como nos podemos encontrar viviendo historias, que a pesar de que las estemos viviendo nosotros en nuestra propia piel, no tienen que ver con nosotros, sino con un antepasado nuestro con el que de alguna forma estamos relacionados.

Aquí llegamos a un punto interesante, que es el de saber qué quiere decir estar relacionados… puede ser por ejemplo que tengamos el mismo nombre, o que esa persona sea nuestro padrino, o que tengamos su misma profesión, o que en el aspecto físico nos parezcamos mucho o que mucha gente nos diga: es que haces gestos, o hablas o tienes un carácter tan parecido a ese familiar…

Y algo que también nos da muchas pistas son las fechas… si has nacido exactamente el mismo día que un familiar, solo por esto ya estáis relacionados, lo mismo ocurre si la fecha de su muerte coincide con la de tu nacimiento, y también si la fecha de concepción de uno coincide con la de nacimiento o muerte del otro. En todos estos casos decimos que somos dobles, y eso significa que uno, el más joven, lleva la historia de su ancestro y va a tratar de reparar el drama que por lo que sea, no se pudo resolver en su momento.

Cuando hablamos de dramas vividos en la familia pueden ser infinidad de situaciones, puede haber temas de incesto, de violaciones, temas de dinero, de accidentes, de guerras, de negocios sucios, historias de abusos, de enfermedades avergonzantes, de muertes imprevistas, de infidelidades, de abandonos, de hijos ilegítimos o no reconocidos, de suicidios, de enfermedades mentales… en realidad un conflicto puede ser cualquier situación en la que la persona entra en una falta de coherencia, de armonía y esto es siempre subjetivo, es decir que depende de cómo sea vivido por la persona.

Un conflicto es una historia que ha dejado a la persona bloqueada, anclada en una determinada situación, y no ha podido seguir, terminar, digerir, resolver… y parece lógico entonces que lo que hay que hacer entonces es terminar esa historia para que podamos avanzar. Porque la magia de este trabajo es que uno se libera a uno mismo y a la vez está liberando a su familia, a los que nos han precedido y sobre todo a nuestros descendientes, así que sanar el árbol es un trabajo que siempre merece la pena.

Por ejemplo, una mujer es alérgica al agua desde que era pequeñita, no bebe agua, cuando se lava pone un poco de agua en un guante y se lava así, nunca lava los platos, ni puede ir al mar… un día decide hacer una consulta y no encuentra nada que explique este síntoma, así que se explora el árbol genealógico. Ella se llamaba igual que una bisabuela, su fecha de nacimiento correspondía con la fecha de fallecimiento de esta bisabuela, ella es pues una yacente de esta bisabuela y el drama de esa bisabuela es que se suicidó en el agua. Ella es alérgica al agua y esto es magnífico, porque así ella no se va a ahogar.

Para trabajar sobre una historia familiar no es necesario haber realizado una investigación genealógica especial, cada uno puede comenzar con lo que sabe y tiene disponible y muchas veces ocurre que cuando alguien empieza a trabajar, las informaciones van apareciendo de forma sorprendente porque se activa la memoria del Inconsciente familiar.

Básicamente el trabajo consiste en tomar conciencia y liberarnos de las cargas familiares excesivas que llevamos para poder vivir nuestra vida, para recuperar las riendas de nuestro destino.

La vibración y el plano astral de la persona que se suicida

Hemos visto que el plano astral es el primer sitio al que vamos tras morir, y que ese plano tiene diferentes subplanos, lo que quiere decir que no todas las personas van al mismo subplano tras la muerte. Por decirlo de modo resumido, todos vamos al plano astral, pero no al mismo “sitio” de ese plano. ¿De qué depende, entonces, el sitio del astral al que vamos? De nuestra vibración en el momento de morir. Cada subplano del astral tiene una vibración, una “sintonía”. Tras la muerte, cada uno irá al subplano del astral con el que más sintonice su vibración.

Con el paso del tiempo, todos iremos subiendo por los diferentes subplanos hasta llegar al más elevado, pero el “viaje” será diferente según la vibración. No es lo mismo morir e ir al subplano más denso y desde ahí comenzar a subir que morir y pasar directamente a un subplano más elevado.

Con todo lo que hemos visto anteriormente, no es difícil entender que la persona que se suicida tiene, en el momento de la muerte, una vibración densa, baja, la cual se ha producido por sus pensamientos y emociones de dolor, sufrimiento e inconsciencia. Tras su muerte, irán a un subplano de vibraciones similares. Si observas, nadie los lleva allí ni los castiga, somos cada uno de nosotros quienes por nuestra vibración vamos a un lugar diferente. Los subplanos densos no están hechos para que suframos, sino que están adecuados a nuestro nivel de consciencia. El dolor o el sufrimiento que allí podemos experimentar no viene de fuera, nadie lo impone, sino que surge desde nuestro interior. Por decirlo de un modo claro, somos nosotros quienes nos castigamos, quienes nos arrepentimos. Y una vez que ese sufrimiento pase, podremos ir evolucionando hacia los planos superiores. Nadie nos retiene allí.

El arrepentimiento de las personas que se han suicidado

Sea cual sea el sitio del plano astral al que hayamos ido, desde casi el principio podemos seguir viendo y escuchando lo que sucede en el plano físico. Esta es una de las experiencias más dolorosas para quienes se han suicidado.

Ahora pueden ver con sus propios ojos el dolor que han causado a sus seres queridos, las consecuencias devastadoras que su muerte ha provocado. Aquí viene su primer arrepentimiento profundo y la comprensión de que no deberían haberlo hecho. Siempre, sin excepción, las personas que se han suicidado se arrepienten en este momento. Ellos siguen vivos en el plano astral, pero generalmente no van a poder comunicarse con sus seres queridos, a los que ven sufriendo constantemente y culpándose de lo sucedido. Este es el “infierno” particular que vivirán durante un tiempo.

 

  • El primer estado: El suicida al quitarse la vida tenía la idea de sacarse de encima los problemas, pero, resulta que lejos de no sentir nada, se reconoce vivo estando físicamente muerto, el sufrimiento es mucho peor que antes de suicidarse, se siente solo y deprimido y la locura comienza a adueñarse de su alma.
  • El segundo estado: El suicida según el tipo de asesinato que eligió y los motivos que le desembocaron a ello, sufre un desenlace u otro, siendo el ahorcado, por ejemplo, que padecerá la asfixia constante por falta de oxígeno. El que se arrojó al agua intencionadamente, sentirá por mucho tiempo, como las aguas penetran e inundan sus pulmones, al mismo tiempo que bracea y patalea en acción refleja, sin conseguir irse a ninguna parte. Si recurrió a algún veneno o a los barbitúricos, sentirá quemar sus entrañas, mientras desciende por su cuerpo las sustancias de una forma tal, que pedirá a Dios, lo fulmine con el fin de dejar de sufrir. Si acabó su vida con un tiro en la cabeza, será la bala que va penetrando las capas de su cerebro de forma constante y lenta, percibiendo como va destrozando cada fibra íntima, repercutiendo los dolores agudos al mismo tiempo que la herida no deja de sangrar. Al que se arrojó a algún vehículo en marcha o a las vías del tren, será la visión de sus carnes despedazadas, las que constantemente le martiricen el cerebro, percibiendo el triturar de sus huesos y el desgarramiento de su cuerpo. Sea cual sea la forma de suicidio, lo único que encuentra el suicida, es horror y desespero. La vida no se extingue jamás; la persona siente esa sorpresa que no esperaba y padece las más altas cotas de sufrimiento que parece no tener fin jamás, lo que le aumentará su desesperación.
  • El tercer estado: Pasado el largo tiempo de sufrimiento (años enteros sin dormir ni descanso pues el espíritu no tiene necesidades físicas),entra en el ciclo de regeneración del periespiritu en hospitales como los terrestres, pero con médicos que trabajan en la curación del cuerpo astral del paciente, la poca libertad que dispone le permite conocer el deplorable estado en el que se encuentra, el tiempo perdido en una vida desaprovechada, el dolor que aún debe pasar para reparar el error de suicidarse, se siente cansado, sediento, abatido, angustiado, derrotado y comienza a intuir que solo tiene una salida para acabar con semejante cautiverio.(revivir la misma experiencia que le indujo al suicidio).
  • Cuarto estado: El ya arrepentido suicida sabe que ha de volver a reencarnar en una experiencia que le lleve exactamente al mismo punto donde tomo la decisión de suicidarse en su anterior encarnación, el temor a fracasar y tener que volver a experimentar los mismos sufrimientos, es terrible, delirante, la realidad supera la ficción, no existe vocabulario en la lengua que defina el sufrimiento de estas almas al pensar que pueden volver a fracasar y experimentar otra vez semejante pesadilla.
  • Quinto estado: Dependiendo del tipo de suicidio elegido, la condición en la que se reencarne variará por el daño hecho al periespíritu que digamos es el cuerpo espiritual, el que se disparó en la sien, probablemente nacerá sordo, el ahogado sufrirá problemas respiratorios, el que tomó veneno padecerá del aparato digestivo, el que se lanzó al tren, minusvalías como perdida de algún brazo o piernas.
  • Sexto estado: …De nuevo en la tierra enfrentándose a los mismos problemas que le hicieron tomar la decisión de suicidarse, pero en peores condiciones, una vida todavía más desgraciada, pero sin duda mucho mejor de la que dejó en el mundo espiritual donde los sentimientos son muchísimo más fuertes puesto que allí no existe el tupido velo de la carne.

El final de la experiencia en el plano Astral y el acceso al plano Mental

Cuando abandonamos el plano astral somos conducidos por nuestros Guías Espirituales al plano Mental. Una vez allí se van sucediendo diferentes cosas. Una de las primeras suele ser la revisión de la vida física con el Tribunal de Sabios. Este tribunal, compuesto por seres espirituales avanzados, tiene la misión de comprobar si hemos superado o no las pruebas, los aprendizajes, que habíamos ido a hacer a la Tierra, así como el nivel de consciencia que hemos adquirido. Evidentemente, aquellas personas que se han suicidado no han superado las pruebas ni han adquirido los aprendizajes. Además, hay dos normas fundamentales en el mundo espiritual: durante la vida física no podemos quitar la vida a nadie (Aquí no se contempla el aborto ni el homicidio involuntario, temas muy diferentes al del asesinato desde una perspectiva espiritual) y no podemos quitarnos nuestra propia vida (Aquí no se contempla el no-mantenimiento de la vida física por vías artificiales o la eutanasia, dos asuntos muy diferentes al suicidio a nivel espiritual), ya que eso impide la realización del plan vital que cada uno de nosotros tenemos. Quienes se han suicidado, han quebrantado una de las normas, generando un gran Karma, y eso tendrá que ser compensado más adelante.

El Tribunal de Sabios es, como todo lo que sucede en ese plano, tremendamente amoroso y comprensible; aquí no se castiga a nadie, ya que el objetivo es ayudar a cada Ser en su evolución. Por tanto, la persona que se ha suicidado saldrá de ese tribunal y podrá comenzar a vivir su experiencia en el plano Mental del mismo modo que cualquiera que haya muerto de manera natural.

La reencarnación de los que se han suicidado

Como decíamos, la vida en el plano Mental de los que se han suicidado será igual de agradable y extraordinaria que la de cualquier otro. Ellos se reencontrarán con su grupo de almas, disfrutarán de todo lo que existe allí… hasta que sea el momento de reencarnar. Aquí sí existen ya diferencias entre los que se han suicidado y quienes murieron en el momento adecuado. Veamos a continuación esas diferencias.

La primera diferencia es el tiempo que transcurre entre una vida física y otra. Cuando una persona desencarna de manera natural, suele estar en el mundo espiritual entre 80 y 100 años; sin embargo, cuando la persona ha muerto antes de tiempo (como en el caso de quienes se han suicidado), este tiempo se ve disminuido, pudiendo bajar hasta los 10 ó 20 años. Esto significa que están mucho tiempo menos disfrutando del mundo espiritual y reencarnarán a mayor velocidad. Pero, ¿por qué sucede esto? Aquí entramos ya en la segunda diferencia.

Cuando desencarnamos de manera natural, somos nosotros mismos con la ayuda de nuestros Guías quienes elegimos qué debemos aprender en nuestra siguiente vida física, las pruebas a las que queremos enfrentarnos para nuestra evolución, los problemas que abordaremos.

Cuando nos suicidamos, no se nos da la capacidad de elegir. Indiscutiblemente, se nos impone volver a pasar por las mismas experiencias (muy similares, ya que idénticas no pueden ser) que nos llevaron al suicidio. Aquí, la persona entiende en mayor profundidad hasta qué punto el suicidio fue un error: no sólo no acabó con las situaciones que le llevaron al suicidio, sino que estas van a repetirse. Esto no se debe a ningún tipo de castigo, sino de aprendizaje y de Karma.  Por decirlo de un modo más claro, el “trabajo” quedó a medias y ahora hay que volver para terminarlo. Evidentemente, habrá elecciones que la persona sí podrá hacer, pero el leitmotiv de su nueva vida física será el mismo que el de la vida anterior en la que se suicidó. 

Fuentes:

https://ellamentonovieneacuento.com/2016/01/18/el-suicidio-mirado-desde-la-biodescodificacion-y-afines/

https://www.triom.es/suicidio/

https://algoestacambiando.wordpress.com/2009/11/30/%C2%BFque-se-encuentra-el-suicida-despues-de-su-muerte/

http://memoriaemocional.com/el-suicidio-descodificacion-biologica/

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