Sentidos Para el Alma

Ho’oponopono funciona repitiendo las palabras mágicas: “Lo siento, perdóname, gracias, te amo”, por qué, según explican, abren el Ser a la Divinidad para que lo limpie y borre todos los programas que impiden estar aquí y ahora.

“Es una meditación de 24 horas al día, 7 días a la semana, todo el año. Es siempre volver al vacío, donde están todas las respuestas y las soluciones a nuestros problemas”, comenta la colaboradora de Katz.

 

Al repetir “lo siento” no se habla de culpa ni pecado sino de ser responsable de esa memoria interna que atrae problemas. “Perdóname” pretende la reconciliación consigo mismo por haber traído una situación dolorosa. “Te amo”, transmuta la energía bloqueada y permite que siga fluyendo y “gracias”, expresa la fe, en que todo será resuelto de la mejor manera para los involucrados.

 

“Al hacer el Ho’oponopono se neutraliza la energía que asocias a una determinada persona, lugar o cosa, donde no es necesario revivir ningún sufrimiento, no importa saber el porqué del problema, de quién es la culpa, ni su origen”, explica la facilitadora.

 

Lo interesante, es que la técnica recuerda que lo que se ve en otros, también está en uno y por eso que la curación es una auto-curación.

 

Desde esa perspectiva, la técnica llama a “soltar” cualquier situación y dar las gracias, porque aseguran, eso automáticamente coloca a la persona por encima de los problemas.

 

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es optativo, los problemas son oportunidades pero sufrir por ellos es optativo”, afirma Paulina Beyer.

 

En ese sentido, esos problemas serán simplemente memorias repetidas en el subconsciente y lo que hará el Ho'oponopono será borrarlas y reemplazarlas por inspiraciones que llevarán a una vida más plena.